
Amigo con libro
septiembre 10, 2007
Joseph me pidió un prólogo para su nuevo libro. Fue como si me propusiera casamiento. Le dije que sí, obvio. Joseph es el marido ideal.
Dice que él paga los primeros tragos. Yo puedo ir a por los segundos. Después del tercero no importa quién los pague. Nos vemos allá.
My little prólogo para convencer a la gente de que compre un libro que, si está leyendo el prólogo, ya habrá comprado. Cuando me dí cuenta de la inutilidad de mi prólogo le pedí permiso a Joseph para ponerlo acá. Si alguien se convence de comprar el libro por entrar a este blog, avísele a Joseph, así me paga una comisión en vasos de vinos ricos. Joseph siempe tiene vinos ricos en su casa. por eso me quiero casar con él.
La libertad está ahí. La libertad es una revista en un mostrador de un bar, una revista gratis, un relato sobre cómo se te pegan las cortinas del baño a las piernas. Una lista de cosas que salen por un agujero tal como entraron por otro. La libertad es una revista en blanco y negro arriba del mostrador de un bar.
¿Quién soporta a los escritores que se viven quejando de que nadie les edita un libro? Prefiero un José, que saca una revista. Indiferente a –e irreverente con– las leyes del mercado, las crueldades del ambiente. Confía en algo que no se anima a definir como talento sólo por pudor. José la hizo bien.
La libertad es José escribiendo lo que quiere escribir. Lo que le hace falta.
La libertad es una revista gratuita en el mostrador de un bar.
Cosas que fue Peinate que viene gente: una revista de pocas páginas, una de más páginas, un blog y un libro recopilatorio.
Cosas que nunca dejó de ser: en blanco y negro, tierna, escatológica, original, un gesto de libertad, un acto de amor.
Creo, como José, que los espacios para escribir lo que le canta a uno el culo sólo son genuinos cuando son una construcción de uno y de su culo. En cualquier otro espacio hay negocio. Quiero decir. En cualquier otro espacio uno negocia lo que quiere escribir con lo que puede escribir.
Por eso Peinate es un gesto genuino. Un gesto de libertad. Y un gesto de amor.
Cuando José supo que tendría una hija, Peinate se convirtió en un registro de la ternura de un padre primerizo. José se había construido un espacio para decir lo que se le cantaban las partes, y las partes cantaban cariño.
Creo en la literatura sin red. En la que se escribe de trasnoche y para ser publicada a la mañana siguiente. No descreo de la que se trabaja por años, claro, pero me parece importante creer en el impulso, en la necesidad, en la satisfacción urgente, en la catarsis. Peinate es pura catarsis.
La libertad está ahí y José sabe usarla. La usa para gritarle al mundo su odio por los colectivos y su amor por su hija.
Cuando uno lee Peinate tiende a pensar pero qué de cosas locas que le pasan a este chaval. Pero a José le pasan las mismas cosas locas que a cualquiera. Sucede que José es un fuckin escritor. Vive para escribir lo que vive. Lo hace bien. Y a mí me hace bien leerlo. Me da alegría.
Creo en la alegría. Como José, creo que la alegría es un camino. Cuando Niki nació, la sonrisa de José y de la madre de Niki era una clara evidencia de que vivíamos en un mundo mejor. De esa naturaleza son las conjeturas que pueden hacerse respecto de Peinate y la sonrisa de sus lectores, que son muchos, que son alegres, y que vamos a cambiar el mundo.








Creo que José te va a deber varias cometas… ahora mismo comento en su post para que nos pague unas copas. Te prendés??
Grossso Emanuel!
Muy buena presentación, llena de admiración buena onda y… ¿amor? Nos dejó a varios pensando en la trama secreta que existe entre el autor y el presentador.
De todos modos, a quién le impoorta!
Excelente presentación.
Saludos,
O sea que todo lo demás que contaste que te pasó desde que volviste de Bs As hasta que te vieron la raya los chicos del colecitivo en Agua de Oro lo improvisaste? Doble mérito. Estuvo muy buena tu participación. También en la presentación de Diccionario. Estoy preparando la Ñ.
[...] Algunos amigos me presentaron a gente talentosa. Y Carla me presentó su blog. [...]
[...] Algunos amigos me presentaron a gente talentosa. Y Carla me presentó su blog. [...]