h1

Señales | ¿Por qué no eres dos ponis?

junio 25, 2007

Lo que durante mucho tiempo supe sobre decepciones, lo aprendí de una tira de Mafalda: Miguelito se proponía ganarle a un gordo en llegar antes a la esquina, le ganaba, se reía (“¡Jah!”), se sentaba en el corddón de la vereda y se preguntaba, devastado “Jah, ¿qué?”. Lo que supe sobre chicas lo aprendí de Condorito: todas mis novias han sido variaciones de Yayita. Lo que supe –lo que aún sé– de la melancolía heroica de la soledad, lo aprendí de Nippur de Lagash. Y la semana pasada aprendí a darme cuenta de esto por un encantador librito de Jonathan Franzen, La zona templada. Franzen, que siempre le pone a sus libros unos títulos que hacen que uno no soporte no comprarlos (Las correcciones, su novela, Cómo estar solo, sus ensayos), busca en su memoria los fundamentos de sus sensibilidad, y escribe un ensayo crítico sobre Peanuts, la tira cómica de Schultz que en la Argentina tuvo el nombre de Snoopy. Franzen recuerda una tira en la que Charly Brown dialoga con su perro sobre una pelirroja de la que está enamorado. Le dice que le encantaría tener dos ponis para pasarla a buscar, invitarla a dar un paseo y luego ayudarla a bajar del poni, darle la mano… Charlie Brown mira entonces a Snoopy y le recrimina “¿Por qué no eres dos ponis?”. Después de repasar los hilos que unen su infancia y su aprendizaje a la que él considera la mejor historieta de la historia, Franzen reconoce que Schultz se volvió un comerciante, y que la magia de la tira se esfumó en la cursilería del mercado. Se pregunta, entonces “¿Por qué Schultz no es dos ponis?”. Mientras tanto, cuenta una serie de episodios de su propia vida que ayudan a entender un sentido del arte, un sentido asociado a lo que el arte nos dice y nos enseña, sin proponérselo y sin poder evitarlo. ¿Por qué mis novias no fueron como la novia de Condorito?

Anuncios

4 comentarios

  1. porque Yayita es, simplemente, la novia que queremos todos, es, justamente, la novia que siempre quiso Pepo.
    Sumado a que Condorito vive como quisieramos vivir todos los que queremos una novia como Yayita.
    Si me enredé, no me importa, en este momento soy como Condorito, hasta que termine el mensaje, sonría tristemente y deje de ser el pajarraco.


  2. mmm, no sé… yo me refería a las tetas.


  3. Ese tipo de expresiones de deseo son muy americanas. ¿O soy un burro?


  4. Ah, y con respecto a los comentarios anteriores: ¡Plop!



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: