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Qué lindo libro

agosto 3, 2007

¿De cuántas formas un libro es la manera en que nos encontramos con él? La mujer que más me quiso tenía una tía. La tía tenía un hijo. Nunca lo conocí, pero dormí en la que había sido su habitación en una casa de Belgrano, Buenos Aires, antes de que se fuera a vivir a un pueblo de provincia y armara una banda de música.

El hijo tenía una mesa de luz. La mesa de luz tenía un libro. Reunión tumultuosa, de Tom Sharpe. La mujer que más me quiso se dormía en mi hombro mientras yo leía. Siempre leía. La noche que  llegamos a la casa de Belgrano, yo dejé a un lado un libro que había llevado y me puse a revisar el que estaba en la mesa de luz.

Yo nunca había leído nada de Tom Sharpe, y el dibujo de la portada, aunque era una de esas ediciones compactas de anagrama, no era en absoluto atractivo. Probé con la primera página, y una leve carcajada despertó a la mujer que más me quiso. Ella dormía sobre mi hombro izquierdo. Leí más de la mitad del libro esa misma noche.

Al otro día anduve con mucho sueño por una muestra de materiales de construcción, pero cada vez que la mujer que más me quiso se metía a una charla sobre impermeabilizantes o nuevos sistemas de aprovechamiento de la energía eólica, yo me sentaba en un banquito del puerto a leer cómo seguía la historia de los policías en Sudáfrica. Me reía solo, y después le contaba a la mujer que más me quiso que no podía creer haberme encontrado de casualidad con ese libro que estaba cambiando para siempre mi opinión sobre la literatura de humor.

Antes de Sharpe, yo creía que el único tipo capaz de hacerme reír como loco en un libro era Woody Allen. Todo lo demás me resultaba espantosamente aburrido. Yo quería escribir humor. Una noche viendo Man on the moon también desperté a la mujer que más me quiso y le dije que viera la escena en la que Jim Carey haciendo de Andy Kauffmann explicaba qué quería lograr con la risa de la gente. Ella me miraba. Siempre supo algo que yo recién ahora sé.

Reunión tumultuosa me hizo pasar un día increíble en un puerto en el que las empresas más pujantes del país exhibían materiales de construcción. A mí me hacía bien acompañarla, ver cómo su cara brillaba ante las cosas que para mí carecían de encanto. Las formas de la maravilla son tantas como tus maneras de entusiasmarte, le dije o le tendría que haber dicho.

Antes de volver a Córdoba, la tía me dijo que tenía más libros. Que yo eligiera algunos, me los llevara y después se los devolviera, en otro viaje. Elegí Sharpe, Macedonio, Piglia. Devolví casi todos menos Sharpe.

La mujer que más me quiso se recibió de arquitecta y después hizo un edificio al frente del parque sarmiento. Tiene como veinte pisos. Toda esa parte de la ciudad, la hizo ella. Yo me fui a vivir a Agua de Oro. Conseguí trabajo en un diario, en una revista, y después en otro diario.

Anoche fui a elegir un libro para releer mientras me dormía. Durante la noche releo. Tengo poco tiempo, así que voy por párrafos al azar y recuerdo de qué la va el libro y me duermo. Anoche elegí un Tom Sharpe. Reunión Tumultuosa. Empecé por una escena  en la que un policía rudísimo pelea contra un perro. Toda la cabaña estaba en silencio y yo solté una leve carcajada. Miré hacia mi hombro izquierdo como si se tratara de un instinto o como si en un gesto que uno hace dos veces en la vida se cifrara un secreto sobre la felicidad y todos los errores que cometemos.
Qué lindo libro. Qué lindo era el pelo de la mujer que más me quiso.

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14 comentarios

  1. – Hola, que te diga que tu relato sirva como disparador me absuelve de un comentario endogámico? eh? dale?
    – …
    – Grande Pinchilón! Entre los diarios y papeles que iban a ser compactados para reciclaje, atado con alambre, estaqueado de brazos abiertos: “Abaddón, El Exterminador”.
    – …


  2. hermosa vida escribimos juntos.
    hermosa vida construimos juntos.
    gracias por recordarmelo hoy, gracias.
    eterno resplandor…


  3. uiii
    que lindo texto.


  4. HIjo de puta!!!!!!!!!!!!!!
    LE voy a decir a mi novia que no lea esto. No vaya a ser cosa que quiera que le escriba algo parecido.

    Un abrazo joputa!


  5. No sé que decirte. Me encantó.


  6. la mujer que más me quiso pasó por el blog.

    gracias M.

    hoy me pasé el día pensando en que pases por acá.


  7. Hermoso texto de amor entremezclado de obras en construcción, libros dejados en mesitas de luz, mujeres que te amaron o te aman todavía. Y el puerto? Dónde es ese puerto? Hay cabañas en los puertos?
    Pero no importa, es texto no afloja, es lindo siempre.
    Y lo más extraño es venir a enterarme que te gusta Sharpe. Casi te regalo un libro de él el año pasado, pero me retraje. Me pareció anticuado para vos. Y Anagrama les ha puesto unas tapas feísimas. Pero cuando no puedo con la nube negra, leo a Sharpe o a Woodehouse. Y también me río sola. C.


  8. Nunca leí a Tom Sharpe, jamás vi Man on The moon, poco poquísimo de Macedonio y sólo Boquitas Pintadas de Piglia, ¡¡pero como voy a valorar de ahora en más tener a mi lado la mujer que más me quiso!!!, gracias loco.


  9. Pienso en Tom Sharpe y me viene a la cabeza un viejito sentado en el jardín de su casa. Está rodeado de perros, en apariencia robustos y de temer, pero que en realidad son mansos y fieles. En su mano tiene un vaso con Old Rhino Skin. Mira fijo hacia un punto, en el que seguramente, no ocurre nada de lo que imagina que pasa. En su boca se percibe una mueca, no es una sonrisa.

    Lo pienso solo, pero bien podría estar acompañado de la mujer que más lo quiso.


  10. Veo tu texto recien ahora, y me encuentro con que el hombre que más me quiso, lo leyó antes y quiso que yo no lo leyera para que no le pidiera una composición de tal dimensión. Una brisa me recorre el cuerpo. Tus palabras me atraviesan. Espero al tiempo. Que quede entre nos.
    Euge


  11. Es por demás interesante la irónica dedicatoria de Tom Sharpe en “Reunión tumultuosa”: “Para todos aquellos miembros de las Fuerzas de Policía Sudafricanas que consagran su vida a preservar la Civilización Occidental en Sudáfrica” —el libro es de 1971. Para ese entonces ya Tom Sharpe había sido expulsado de Sudáfrica por “actividades antigubernamentales”. Son recomendables también otras novelas de Sharpe, como “Wilt!” (memorables los desubicados comentarios del Doctor Board, así como la declaración de Wilt en la estación de policía), o “El bastardo recalcitrante”.
    Last but not least, me gusta tu blog, me gusta que me recuerde lugares como Agua de Oro (qué lindo se siente ahí uno, río arriba), y me gusta que está bien escrito. Ya empezaba a pensar que “un blog bien escrito” era un oxímoron.


  12. Gracias Funes!

    un abrazo.


  13. El hombre que yo más quiero también escribe, y publica los secretos que yo descifro. El hombre que yo más quiero no está conmigo. Me había propuesto olvidarlo, siempre me lo propongo. Después de leer tu texto también vuelvo a esperarlo. Los libros, el amor, el tiempo, los gestos mínimos guardados en la memoria física, los desencuentros. Me gusta mucho como escribís.


  14. Alguno sabría decirme, cómo se elije entre el hombre que más me quiso y el hombre que más quise? No quiso el azar que fuera el mismo hombre…



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