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Cinco cosas

septiembre 23, 2007

Cinco cosas que me gustaron mucho hasta el domingo a la tarde.

1. J. en el cine, poniéndole cara de culo a una niña que le pasaba los chupetines por el pelo.

2. La cuarta coreuta de la fila de abajo empezando a contar desde la izquierda, al fondo del escenario sobre el que Leo Masliah tocaba el piano el viernes por la noche. Era la única de hombros desnudos, la única sonriente, o acaso la única a la que miré. Bailó toda la noche, aun cuando algunos temas no eran para bailar. No tenía espacio para moverse, acorralada por la tercera y la quinta coreutas de la fila de abajo empezando a contar desde la izquierda, al fondo del escenario. Antes de entrar yo le había regalado una rosa a J. para decirle feliz primavera, y al salir se la pedí porque nos cruzamos con la coreuta. Ella me la hubiera dado, me lo juró, pero yo no me animé a regalarle la rosa a la coreuta que había bailado toda la noche aun cuando algunos temas no eran para bailar y aun cuando no tenía espacio, acorralada por otras dos coreutas sin su encanto. La chica pasó por la vereda del teatro, en dirección opuesta a la que llevábamos J. yo y C. Es ella, dije. Dame la rosa. Pero no me animé a más que un amague. Me enamoré del gesto de J. Me daba su rosa. Por supuesto que me la daba.

3. La hermana de V. que se sentó al lado mío en Cebiche. Habíamos ido a comer comida peruana. Tres meses atrás V. me había dicho que su hermana era muy bonita, Y C. había confirmado la versión con tentativa de presentación. V. estaba de acuerdo: yo tenía que conocer a esa chica. Pero después V. conoció a otro chico de quien yo mismo me hubiera enamorado si lo hubiera visto un par de veces más, y dijo que él era el adecuado. Cuando me senté en la mesa empecé a notar que la chica me gustaba demasiado y que era cierto: el chico aquel tenía que ser el novio de esta chica. Pura belleza.
Los demás ordenaron sus menús. Ella pidió pescado con salsa de calamares. Para ese entonces yo había contado cuántos bucles de pelo le caían delante de las orejas y había viajado por ellos como en una montaña rusa. A esta chica hay que presentarle al hombre perfecto. Me odié por conocerlo, por saber que era cierto. Cuando terminé de dar vueltas en los rulos que le caían delante de la oreja a la hermana de V. volví a mi silla y la oí reír de uno de mis chistes. C. me dijo más tarde que yo estaba en aparato. Que era muy notorio que quería seducirla. C. lo dedujo porque no paré de hablar, porque no paré de contar cosas que me hacían quedar como un hombre interesante. C. me conoce, pero se equivocó. Siempre hago eso. Tengo un ego como para hablar de mí diez años. Pero no soy un hombre seductor. Tuve sí, un gesto evidente de que la chica me gustaba. Pedí para comer lo mismo que ella había pedido.

4. Un disco de Ben Harper.

5. Desayuno en Plutón. Me la prestó V. Me dijo que yo tenía que ver esa película. Respeto las decisiones de V. Hace un rato era domingo por la tarde y prendí el hogar y me acosté en el sillón a ver Desayuno en Plutón. Cuando la película terminó yo no era ya un hombre nuevo. Era una mujer. Una mujer enamorada de una película. Una mujer comiendo galletitas ópera y tomando un té que le trajeron de New York. Una mujer sonriente. Una mujer en busca de qué ponerse esta noche para ir a ver a Les Luthiers. Una mujer buscando un libro de Wilde para hablar sólo de nada durante el resto de su vida.

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10 comentarios

  1. Qué buena lista de 5 cosas.
    Voy a tratar de pensar la mía.
    Ayer fui a ver a “Les Luthiers”; cerré un círculo.


  2. venía pensando en el colectivo lo raro que fue coincidir, en los comentarios, sobre la elección de un puesto de la feria.
    en haber encontrado ahí ese libro y comprarlo por un impulso, y que justo el autor vino a dar una charla, y que justo me haya cruzado con alguien al que también le gustaba así que fuimos a oirlo.
    en lo loco de preguntarle a mi hermana, vía mensajito, donde estaba, y que esté en el mismo puesto de la feria pero del otro pasillo en ese exacto momento.
    pero coincidir en quedarse mirando la 4ta corista del recital ya es demasiado (y además tenía una pierna del cancán más larga que la otra je).
    saludos!


  3. J. es una grossa. no hay dudas.
    la corista divina. si me lo pedís, la adoptamos.
    La hermana de V es una bonita…es la hermana de V, que otra cosa podemos esperar?
    de gatita…aprendí a no meterme más con hombres malos y que plutón queda a la vuelta de mi espalda.


  4. Sí sí, la cuarta de la fila de abajo empezando a contar desde la izquierda. La única con onda, la única que parecía haber elegido ese momento, la única que se reía con los chistes de Masliah, la única que no parecía del coro del conservatorio. Lo mismo que el tercer chico de la última fila empezando desde la derecha. Sólo que con los hombros cubiertos.


  5. comencemos una campaña para averiguar quién es la cuarta coreuta y le regalemos entre todos una rosa.

    C con punto: la adoptemos. y sí, la hermana de V. es muy bonita.

    C sin punto: no me fijé en el chico. Me lo perdí.

    Cas: cuál libro? comparta la alegria. Lo del can can es mérito de tu vista. Mi miopía sólo alcanzó para adivinar un par de hombros divertidos.

    Vale: espero las cinco cosas.


  6. Con permiso admitido, van las Cinco cosas que me gustaron mucho hasta el domingo a la tarde:
    1. El tricolor de un ramito de fresias.
    2. Una risotada al unísono, porque aún hoy nos reímos de las mismas cosas.
    3. Un beso preciso.
    4. Un escrito de siete puntos, redactado a altas horas, aburridamente académico, que está esperando tu fundamentación epistemológica.
    5. Una promesa:que esta semana volvías rápido.


  7. linda lista.
    espero que vuelva rápido.


  8. Entre otras cosas, Arnet es culpable de delirios de la impuntualidad, como llegar tarde hasta a los blogs. La rosa podría haber cumplido un imposible esa noche: ser útil además de bella, ¡claro que te la daba por una buena causa! Por lo demás, apoyo la idea de rastrear a la chica del coro, yo quiero que sea mi amiga. Besos, grullas y chupetines de coca pegoteados.


  9. Mi ultimo domingo :

    – Pense en mi novia que me quiere dejar
    – Llore por mi novia que me quiere dejar
    – Le escribi varios mensajes (que nunca mande) a mi novia que me quiere dejar
    – Hable con mis amigos de mi novia que me quiere dejar
    – Mire un partido de boca (volve riquelme !!!!)


  10. muuuy bueno Z!!!



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